Categoría: Mercado Inmobiliario , 05 Diciembre, 2017

Anticrético: todo lo que hay que saber

Anticrético: todo lo que hay que saber

Cuando estamos interesados en una casa o departamento, hay tres tipos de transacciones que podemos realizar: compra, alquiler y anticrético. Esta tercera opción está bastante extendida en Bolivia y quienes no están tan familiarizados con el sector inmobiliario seguramente tengan varias preguntas acerca del sistema. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de un contrato de anticrético? ¿Cómo es el procedimiento? Te contamos todo lo que hay que saber sobre anticrético en esta nota.

¿En qué consiste un contrato de anticrético?


El anticrético es un contrato entre un prestamista y su deudor. Quien pide el préstamo, cede como garantía un inmueble. El prestamista se queda con la propiedad mientras dure el plazo del contrato. Cuando termina el contrato, el deudor se compromete a devolver el dinero pedido, y el prestamista a entregar nuevamente el inmueble que servía de garantía.



Quien presta el dinero puede optar por vivir en la propiedad, o alquilarla y percibir los frutos. Al igual que una compra o alquiler, acceder a una casa en anticrético implica un contrato por escritura pública únicamente (registrado en Derechos Legales). Como contrato privado no tiene validez legal.



Lo primero que hay que tener en cuenta es la asesoría legal, procurando siempre la orientación de un profesional para la total tranquilidad de las partes involucradas.

El contrato no puede durar más de cinco años.
 


A tener en cuenta


Uno de los aspectos más importantes a considerar es que quien presta el dinero tiene un privilegio sobre el inmueble y el contrato le da preferencia ante otros acreedores. Para explicarlo más simple: si el propietario de la casa (es decir, quien pide el dinero) también le debe a otras personas, y esa casa queda embargada, quien firmó el contrato anticrético, prestó dinero y recibió el inmueble, tendrá preferencia sobre la casa por encima de otros acreedores. 

Quien recibe la casa está obligado a pagar los impuestos y las cargas anuales del inmueble. Tiene también la obligación de conservar y administrar la propiedad. Si quiere liberarse de esas obligaciones, puede en todo momento restituir el inmueble al constituyente, siempre que no haya renunciado a esa facultad.

Al mismo tiempo, el acreedor tiene el derecho de retener el inmueble mientras no se le devuelva el dinero prestado. Esto no significa que el acreedor pueda vender la propiedad. Si el acreedor desea vender el inmueble, debe recurrir a intervención judicial, sacándolo en subasta pública regulada por el Código de Procedimiento Civil.



Anticrético: cuándo conviene y cuándo no


Esta modalidad es una de las mejores opciones para quienes buscan un hogar pero no cuentan con el capital suficiente para comprarse algo propio, ya que les permite sustituir la inversión a largo plazo. Además, quien hace el préstamo tiene en el inmueble una garantía de que el dinero le será devuelto. De colocarlo en alquiler, la persona puede obtener una ganancia respecto a su inversión, si el inmueble se revaloriza.


 A su vez, para los propietarios que necesitan el dinero, es una buena forma de obtener un préstamo sin intereses, aprovechando una propiedad que no están usando (y por la que, en ese tiempo, no tendrán que pagar contribuciones). 




Entre las desventajas que se presentan en este tipo de contratos, se encuentra el hecho de que cuando el propietario recupera el inmueble una vez saldada la deuda, con el uso y el paso del tiempo no siempre recibe la propiedad en las mismas condiciones que cuando se entregó. No todas las personas están dispuestas a gastar en reparaciones cuando está por finalizar el contrato, ante la certeza de que de todas formas recibirán el dinero invertido nuevamente.

En cuanto a una desventaja que puede tener un anticrético para quien devuelve un inmueble y recupera su inversión, se encuentra el detalle de que pasado el tiempo el mismo monto invertido puede desvalorizarse

Para evitar estas desventajas, lo mejor es hacer un contrato vinculante en el que ambas partes dejen por escrito sus condiciones y accedan a cumplir con los requisitos que el otro impone. El asesoramiento legal es fundamental para que este convenio sea provechoso para ambas partes.

¡Comparte con tus amigos!
¿Qué te pareció esta noticia?