Categoría: Tips , 18 Octubre, 2017

Los secretos de una cocina gourmet

Los secretos de una cocina gourmet

En los últimos años hemos visto muchos restaurantes en todo Bolivia que incorporan las tendencias de la gastronomía internacional para enaltecer aún más los sabores locales. También en nuestra propia casa podemos cocinar a la altura de los grandes chefs. Basta con tener el equipamiento adecuado para que nuestra cocina sea un verdadero laboratorio gourmet.


El equipamiento perfecto para una cocina profesional


Tener los ingredientes de mejor calidad no sirve de mucho si no contamos con los utensilios adecuados para trabajar con ellos. Estos son los que no pueden faltar para tener una cocina gourmet:

Tablas de cortar


Las tablas de cortar deben ser diferenciadas por el tipo de alimento que se va a cortar en ella. Es decir, si queremos picar verduras usaremos una tabla exclusivamente para ello, y si deseamos cortar carne usaremos otra tabla. Esto evita la contaminación entre ingredientes, que puede ser perjudicial para nuestra salud (por ejemplo, la carne cruda suele tener bacterias) o simplemente alterar el sabor de la mezcla antes de lo previsto.



Para no confundirte, puedes diferenciarlas por colores (y de paso le das un toque de color a tu cocina). Las más usadas son las de madera, pero se recomiendan las de plástico porque son más fáciles de limpiar. Evitar las tablas de vidrio, son resbaladizas y además desafilan los cuchillos muy fácilmente.


Cuchillos y afilador


Por ser la herramienta más utilizada por los chefs, el cuchillo debe ocupar un lugar indispensable en la cocina. Esto quiere decir que debemos tener varios y de buena calidad (el mejor material es el acero): una cuchilla para grandes cortes, uno pequeño para filetear y pelar y un cuchillo grande con sierra para pan y pasteles; todos junto a un afilador para mantenerlos siempre a punto.

El cuchillo adecuado será aquel que se ajuste mejor a tu mano, así que te recomendamos probar varios y elegir el que te quede más cómodo.

Sartenes y ollas


Lo esencial es tener al menos dos sartenes y dos ollas (de tamaño grande y pequeño en ambos casos). Un sartén de hierro es para toda la vida, al igual que los de acero inoxidable (cuidado que no es recomendable para quienes son alérgicos al níquel). Otra opción es la cerámica, aunque las ollas que usan los grandes profesionales son de acero quirúrgico.
 
 

Licuadora y tazones


La moda de los batidos no existiría sin la licuadora (desde los desintoxicantes hasta los nuevos freakshakes, con todos los dulces que puedas imaginar). Por eso, siempre es recomendable tener una licuadora porque te quita de un apuro para hacer jugos, pero también para salsas y mezclas líquidas.

Los tazones, por su lado, deben ser de distintos tamaños. Son muy prácticos a la hora de mezclar los ingredientes al cocinar. Para que sean fáciles de limpiar, te recomendamos los de vidrio. Hoy se están usando mucho los tazones de cerámica, siguiendo la tendencia gastronómica de servir la comida en cuencos.



Cucharas y cucharones


Otro elemento infaltable en la cocina. Siempre necesitamos cucharas para mezclar y revolver ingredientes diferentes, por eso lo mejor es tener por lo menos tres chicas, tres medianas y tres grandes. Lo mismo en cuanto a los cucharones, por lo menos tres. Estos últimos se recomienda que sean de madera y con el mismo criterio de las tablas: uno para cada alimento o función (uno para salsas, otro para pastas, otro para preparaciones con carne).

Rallador, colador y exprimidor


En cuanto al rallador, lo mejor es que sea de metal y en forma de caja (los de cuatro ralladores en uno). El colador también de metal con un mango resistente, útil tanto para verduras como para pasta). El exprimidor puede ser de plástico (tenerlo siempre a mano para un desayuno gourmet y nutritivo con jugo fresco).



Batidor y espátula


Una salsa o crema perfecta es aquella que no tiene grumos, por eso es indispensable un batidor que llegue a todos los rincones de la mezcla, preferentemente con mango largo. Las espátulas son prácticas cuando trabajamos con huevos (omelettes o crepes) y tartas, y también para emplatar.

Medidor (hasta para los improvisados)


Hay mucha gente que cocina sin receta alguna, y eso es completamente válido. Pero aun así siempre debemos tener un medidor cerca, porque nos permite registrar esa receta improvisada que nos quedó tan bien, y poder recrearla en otra ocasión.


 
 

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