Categoría: Real Estate , 09 Abril, 2018

“Las inversiones agropecuarias volverán a tener un boom”

“Las inversiones agropecuarias volverán a tener un boom”

¿Cuál es la situación del mercado inmobiliario rural actualmente? Entrevistamos a Francisco L. Oña Coelho, Licenciado en Administración Rural y Director de la Inmobiliaria Rural Oña Coelho. Como especialista, nos dio su visión sobre la producción rural, el precio de la tierra y la proyección del agro este 2018.



1.       ¿Qué análisis hace sobre el presente del mercado inmobiliario rural?



El año 2017 estuvo marcado por unas pocas operaciones inmobiliarias, centradas principalmente en la zona de la Chiquitania. Desde finales del 2017 y en los meses que van del 2018, hemos tenido mayores consultas y negociaciones, lo que indica, según apreciación propia e intercambio de información con colegas del sector, que hay una leve reactivación en el mercado de propiedades agropecuarias. No obstante, aún estamos lejos del boom de operaciones que se registraron entre los años 2007 y 2012.


2.       ¿Usted cree que va a volver ese boom de inversión en propiedades agropecuarias?



La inversión en tierra o propiedades agropecuarias están determinada por 3 factores: el precio de los commodities, el valor actual de la tierra y la seguridad jurídica. Este combo es el que define a un inversor a invertir en un determinado tiempo y lugar.


Si observamos el marco internacional, a partir del año 2014 el precio de los commodities sufrieron una baja y estancamiento en los principales granos de producción (soya y maíz), afectando directamente la renta agropecuaria y condicionando la expansión de dicha actividad.



Actualmente se observa un repunte en el precio de la principal oleaginosa, pujada por factores climáticos negativos en Argentina y cálculos más conservadores en los stocks de Brasil y Estados Unidos. A su vez, China continúa con su demanda creciente de soya y esto influye de manera directa en el repunte del valor de la misma. Esta mejora anima a los productores locales a invertir en nuevas superficies para ampliar su actividad agrícola.

Finalmente respondiendo a su pregunta, no tengo duda que las inversiones en propiedades agropecuarias van a volver a tener un boom como en los años anteriores, y esto responde a que Bolivia es la última frontera agrícola ganadera de Latinoamérica, tiene tipos de suelos muy buenos, régimen de lluvia adecuado, el objetivo de ampliar la frontera agrícola a nivel gubernamental e institucional, entre otros factores que aseguran al sector un crecimiento en los próximos años.


3.       ¿Cuál es la situación del sector pecuario?


El sector pecuario se diferencia principalmente del agrícola, porque su retorno es más lento, pero a su vez, la actividad es más segura y con menos desequilibrios.
Actualmente, productores agrícolas han incursionando en la actividad ganadera en las zonas menos rentables de sus propiedades, realizando un mejor uso de los suelos y logrando una actividad mixta, mejorando así la estabilidad en todo su sistema.

El precio sostenido de la carne, la visión exportadora, la mejora en la genética y el trabajo de las instituciones y asociaciones, acompañado por el acceso a créditos de largo plazo, invita además de los productores del sector, a nuevos actores locales como industriales, comerciales y de servicios a incursionar en la actividad de desarrollo de campos para ganadería.

4.       ¿Cómo ve la evolución del precio de la tierra?


Luego del boom de expansión agrícola, principalmente en el este del departamento de Santa Cruz, sumado a los altos valores de los commodities en aquellos años, la brecha entre el precio en que se ofertaban por los campos y lo que se pretendía pagar era muy grande. En 2016 subió la oferta de campos y la demanda no acompañó, lo que llevó a sincerar los precios y colocarlos en los valores normales e históricos de la tierra en Bolivia.

Santa Cruz se puede dividir en muchas micro zonas para valorizar la tierra, en relación a lluvias, calidad de suelo, infraestructura, entre otras, pero a nivel general y como precio de referencia, actualmente una hectárea agrícola en la zona este está valuada entre 2000 y 3000 dólares.

Los montes de la Chiquitania, teniendo en cuenta la calidad del suelo, del monte, cercanía a carreteras y poblaciones, varían entre 250 y 600 dólares por hectárea.



5.       ¿Qué espera en el futuro para la actividad?


Es cuestión de tiempo. Bolivia tiene todas las condiciones para ser un gran productor y exportador de granos, carnes y leche. Ese camino ya está marcado y lo viene demostrando el porcentaje de participación de la actividad dentro del producto bruto interno.

Los próximos desafíos del sector son aperturar nuevos mercados para que el crecimiento no impacte de forma interna y se pueda exportar todo el excedente de las diferentes producciones. Las instituciones están trabajando en ello.

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