Categoría: Arquitectura & Urbanismo , 04 Mayo, 2018

Living Office: un nuevo concepto en espacios laborales

Living Office: un nuevo concepto en espacios laborales

A lo largo de los años, el mundo laboral ha pasado por cambios significativos no solo en la forma de producción, si no también respecto a los espacios físicos donde se trabaja. Actualmente, las herramientas móviles y la tecnología crean nuevos modos de trabajo menos estructurados y más dinámicos que los que había el siglo pasado. De esta forma, el tipo de trabajador ideal también se modifica: el trabajador del siglo XXI rinde más y mejor cuando se le da la oportunidad de expresar y crear ideas y cuando trabaja en interacción con los demás. 

Una tendencia que refleja estos aspectos es el Living Office, una nueva forma de funcionamiento laboral, similar al coworking. Según este concepto, la oficina no es un mero espacio de trabajo continuo, sino un ambiente eficiente que potencia la productividad de los empleados a través de la escucha y la comodidad.

Herman Miller y los inicios del Living Office


Herman Miller, una empresa norteamericana que fabrica equipos de oficina y muebles, se propuso investigar, en los años 60, el funcionamiento del mundo del trabajo. Los resultados no arrojaron nada bueno: las oficinas de ese entonces reducían la vitalidad, bloqueaban el talento y frustraban los logros. Es por eso que Robert Propst, el director de la compañía, en 1968 presentó el sistema Action Office, que se consagró en el primer sistema de oficina abierta de todo el mundo. Se trataba de fomentar un espacio de trabajo que se adaptara realmente al modo de trabajo de las personas, donde los componentes fueran recombinables, reajustables y lo suficientemente flexibles como para que la oficina pudiera mutar de acuerdo a lo que el tiempo demandara.



Años después, luego de otro período exhaustivo de investigación, la empresa reconceptualizó esta idea como Living Office: una estrategia que ofrece diferentes mobiliarios y configuraciones para oficinas, totalmente personalizables, donde la cultura y organización de cada empresa se pueda expresar.

Bienestar en la oficina


Según Herman Miller, el Living Office se trata de un lugar de trabajo de alta productividad que brinda a las personas una experiencia de trabajo sublime y ayuda a las organizaciones a alcanzar sus metas estratégicas”. Esta definición quizás no nos aclare mucho, pero esencialmente se trata de no solo tomar en cuenta a los empleados y sus estados afectivos o anímicos, sino que también importa contemplar las características espaciales para una mejor productividad y un mejor funcionamiento de toda la empresa en su conjunto.

Gracias a su larga investigación, esta compañía dedujo que se pueden encontrar, en general, 10 espacios de trabajo y 10 actividades comunes en cualquier oficina del mundo. Estos espacios – cada uno con su característica espacial y su mobiliario específico- se pueden disponer en la oficina de la manera que mejor beneficie a la organización de la empresa, como si se tratara de una ciudad.



Así, quedan atrás las conocidas “workstations” de las oficinicas estandarizadas y se llega a los “workpoints”, puntos de encuentro donde la creatividad, la conexión y la productividad fluyen mucho más gracias a un intercambio propiciado por estos sitios más humanos y naturales. Se busca olvidar la lógica rígida, mecánica e individualista, para lograr, en cambio, espacios laborales con propósitos verdaderos, orgánicos, capaces de transformarse a sí mismos a lo largo del tiempo, donde los empleados no sientan que deben trabajar mejor, si no que quieran hacerlo.

Las nuevas disposiciones de la oficina implican también nuevas materialidades y distribuciones: se incorporan muebles cómodos y funcionales (como las sillas adaptadas a la correcta postura del cuerpo humano y su columna), las paredes de cristal (disminuyen la distancia creada por los cubículos de las oficinas clásicas), jardines, cocinas y comedores acogedores; todos pensados y dispuestos de tal manera para que insten a que se generen encuentros e interacciones. Sobre todo, se deja al empleado elegir desde dónde quiere trabajar, bajo el supuesto de que esta posibilidad lo empodera y lo motiva mucho más para rendir mejor.



Living Office en Santa Cruz


Podemos identificar algunos esbozos de esta tendencia arquitectónica en Santa Cruz, gracias a los edificios de vanguardia que no dejan de aparecer en las zonas más activas de la ciudad.

Por ejemplo, Equipetrol –principalmente Equipetrol Norte- es una zona financiera en pleno auge comercial y ejecutivo que se acerca cada vez más a esta tendencia tomando en cuenta incluso a los proyectos residenciales. Por ejemplo, Nano de Smart Studio es un desarrollo en construcción que propone un edificio hipermoderno donde, además del WiFi libre en todo el edificio y una piscina iluminada con tecnología LED, ofrece espacios comunes para oficinas totalmente cómodos y actuales.


Así se verá Nano by Smart Studio

Otro proyecto en esta álgida zona son las Torres Platinum (Calle Dr. Jaime Román y Cuarto Anillo), complejos de apartamentos de lujo, locales comerciales, espacios comunes y oficinas especialmente diseñadas para fomentar la relación interpersonal, el trabajo en equipo y la mayor eficiencia en los empleados.



Con las perspectivas de desarrollo de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y otras ciudades, sin dudas estaremos viendo cada ez más oficinas que se adaptan a estas tendencias impulsando una nueva productividad en Bolivia. 

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