Categoría: Guía de Santa Cruz , 22 Diciembre, 2017

Viviendo las Fiestas con tradición

Viviendo las Fiestas con tradición

Vivimos con mucha alegría la Navidad y el Año Nuevo, entre amigos y en familia, de visita o en casa... y lo que nunca falta es seguir al pie de la letra las tradiciones en estas fiestas que, año tras año, aparecen con todo esplendor dándole un toque diferente a los festejos de siempre.


La gastronomía boliviana de las Fiestas


La cocina boliviana  deslumbra en cualquier festejo, y en Navidad y Año Nuevo hay algunos platos que nunca pueden faltar:

Picana: Luego del brindis en Nochebuena, en muchas casas se sirve este caldo, quizás una pizca picante y con algo de dulce, elaborado en base de choclo (elote o maíz), pedazos de carne de res y pollo (también se le puede sumar cordero y cerdo), zanahoria, tomate, cebolla, papas, vino seco. Algunos afirman que antes, “picana” no era el nombre de un plato, sino que así se llamaba a la comida de Nochebuena, que podía ser un guisado como un pato, o un pavo.


La picana es el plato más tradicional y consumido en la Navidad boliviana.

Desayuno navideño: Al otro día, luego de los festejos del 24, la primera comida puede ser un desayuno especial lleno de cosas dulces: buñuelos , chambergos, un panetón con ricas frutas confitadas (comida que está en la mesa boliviana como tradición desde hace unos 50 años), algunas sopaipillas  y para completar, un buen chocolate. Esta costumbre viene de la época colonial, ya que en Nochebuena se acostumbraba tomar chocolate con buñuelos en las zonas dominadas por los españoles, mientras que en zonas indígenas era tradicional un panecillo hecho de masa de quinua llamado jakhoilisa, que se comía el 25 de diciembre en las comunidades aymaras.


La religión y la tradición en las Fiestas


El infaltable pesebre


Muchas tradiciones se han ido perdiendo a lo largo de los años, pero si hay algo que sigue teniendo mucha fuerza es el armado del pesebre en familia dentro de la decoración navideña. Este gran adorno se suele armar en los últimos días de noviembre y siempre se prefieren los artesanales, con cada pieza confeccionada de forma única en materiales rústicos como la madera y de grandes dimensiones. El Niño Jesús es de porcelana o yeso y suele ser heredado, pues la tradición nos dice que es de mala suerte comprarse uno y que no trae bendiciones al hogar. Es por lo anterior por lo que tampoco se deben colocar dos Niños en un mismo nacimiento. 

Los medios de iluminación también han cambiado pero siguen teniendo su presencia: las luces navideñas en ventanas y balcones (antes solo se ponían en los pesebres) y las velas encendidas (aunque ya no se usan tanto como antes). Y ni qué hablar de los arbolillos y las figuras de animales, que, a pesar de que sus materiales han cambiado, permanecen con el mismo entusiasmo de siempre. 



La Misa del Gallo


En toda Bolivia se celebra con mucha alegría la Misa de Navidad a las 12 de la noche del 25. A ella se llevan los nacimientos que cada uno tiene en su hogar para que sean bendecidos. Cuando finaliza, algunas personas siguen cargando al Niño Jesús en procesión y se quedan bailando villancicos al pie del pesebre para alegrarlo hasta que sale el sol. Después de rezar o cantar los villancicos a medianoche, se pueden abrir y compartir los regalos para seguir con la velada. En varios hogares de Sucre todavía se baila al ritmo del chuntunki, especialmente los niños que reciben como recompensa buñuelos cuando adoran la imagen del Niño Jesús. 

Costumbres que no desaparecen


Hay ciertas prácticas en estos días festivos que, si bien no se extinguieron, no mucha gente las hace.

Comer 12 uvas: Las 12 uvas y sus 12 deseos a las 12 de la noche del 1 de enero. Parece un trabalenguas, pero produce más satisfacción que decir un verdadero trabalenguas. Funciona así: hay que subirse a una silla y comer doce uvas; por cada uva, se pide un deseo que queremos que se cumpla en el correr del año nuevo. Dicen que si son seis uvas moradas y seis verdes, mejor.

El ritual para viajar: Otra costumbre que algunas familias practican más que otras es la de salir con una maleta a la calle y dar toda la vuelta a la manzana de sus casas para invocar un viaje.

Contar billetes: Para atraer la abundancia, también es común contar dinero a medianoche.

Renovando el aire en Año Nuevo



Decoración navideña en El Prado de Cochabamba (foto: La Razón).

Santa Cruz (y otras ciudades de Bolivia) se llenan de una atmósfera mágica con las decoraciones de luces y árboles navideños en plazas y calles. Pero aunque las ciudades lucen muy lindas y el tiempo está lindo, algunos aprovechan para pasar las Fiestas en otra ciudad, visitando a familiares de otros sitios. 

Generalmente hay una ley de irse hacia el otro extremo: los de occidente van a oriente y viceversa. Incluso algunas personas viajan a Iquique, al norte de Chile. Por ejemplo, los de Cochabamba suelen viajar a Santa CruzLa Paz, Tarija y algunas veces a Samaipata.


Desde InfoCasas les deseamos muy felices fiestas y que este 2018 los aguarde con las mejores energías. Gracias por acompañarnos siempre. ¡Felicidades!


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